Neptuno ten cuidaito con los trasmallos


Entre los dos primeros premios de 1987, Un montón de guanaminos y el de 1989, El crimen del mes de mayo, se sitúa esta chirigota del Carapalo que también llegaría a la final pero que se debería de conformar con el cuarto puesto por detrás de Los combois da pejeta, los del perejil lacio y los conquistadores de la trastienda de Casa Crespo.

Fuerte y contundente el pasodoble que cantaron en la final (con algunos pitidos sueltos por parte del público) con destino hacia aquellas agrupaciones que tras un «fracaso» deciden no cantar al año siguiente. Recuerden que en 1987 y sobre todo en 1988 hubo más de un autor que decidió no salir.

Como curiosidad usaron la misma música de pasodoble que el año anterior cuando vencieron con los Guanaminos y el músico de esta chirigota de 1988 fue el Noly.

Es muy bonito cuando llegan los triunfos,
esos triunfos que te hacen salir a hombros,
pues te acostumbras a ganar siempre en la vida
que cuando pierdes no te lo puedes creer.
Y si te pegan uno de esos cajonazos
al otro año ya no se quiere salir,
hay que ser sano y encajar bien la drrota
aunque te duela bastante y hasta se llegue a sufrir.
Si a ti te gusta el carnaval,
como sue suele pregonar,
y se presume de ser un buen chirigotero.
Un cajonazo no es razón pa que te rindas
y mucho menos pa que dejes de salir.
Quien de verdad al que le gusta todo esto,
el que recibe cajonazos sin parar,
y, sin embargo, tos los años esta en la brecha
pues lo importante dicen que es participar.
En cambio otros con sus aires de grandeza
se han creído que sin ellos no se hace carnaval,
en la vida no hay que ser tan vanidoso
y si un año no se gana pal que viene Dios dirá.