Los combois da pejeta


Cuando no puedes empezar tu repertorio, cuando a mitad de la presentación, quedando todo lo que queda todavía por cantar, se te pone el público en pie, gritando chirigota, chirigota, al que está ahí arriba se le tiene que poner los pelitos de punta. Esto es lo que le pasó a la ganadora en chirigotas del carnaval de 1988, los combois da pejeta, una chirigota excepcional, maravillosa, con un repertorio antológico y un tipo que es alucinante. Con mi padre, mi tio y un amigo paseando por la Viña, entramos en un bar y mirando una de las fotos puestas en la pared, no se crían (salvo mi padre y yo que sí vimos esa final en directo) que fuera una chirigota, se creían que eran los clásicos combois de plástico con los que jugábamos (yo tenía un montón de éstos) de crios.

Cito al forero «dapejeta»: «esa chirigota se completó en un més escaso (unos veinte dias), y digo se completó `porque el autor de letra que inició el repertorio no lo termino por un enfado y se fué de la chirigota llevandose las letras que habia llevado. Nos quedamos con lo que habiamos escrito Luis y yo, y tuvimos que completar el repertorio entre los cuatro que cito arriba ( no tuvimos que escribir tanto ,solo cuatro o cinco pasodobles ,cuatro cuplés, medio popurrit y la presentación, en unos veinte dias). Esa fué una de las claves del éxito , la implicación del grupo.»

Los cuatro a los que se refiere son: Enrique Valdivia Bosch, Luis Maria Rodríguez Rondán, Pepin Luna Pagador y Manuel Alejo Cantero. Y la música de Enrique Valdivia.

Cai de mi alma, cuanto te quiero,
eres mi delirio, por ti me muero,
porque tus mujeres, son tan guapimas,
y a mi me gustan muchimo,
porque chimo es un agujero
rodeao de caramelo.
Pero yo estoy aqui
pa decirles a la gaditanas
que se asomen a las ventanas,
pero no se asoman las marranas,
porque están bailando sevillanas.
Por eso gaditana ya no te quiero
yo al que quiero es al gaditano
que es el que con las dos manos
me aplaude cuando terminamos.
Cai te llevo dentro,
Cai te doy mi corazón,
Cai tan dentro te llevo
que mira: San Juan de Dios,
la Caleta, el Falla, el Pópulo
y una niña en bañador,
y una piedra que se cayó desde un balcón
con el levante a mi abuela la achocó.
Cai te entrego mi pito,
la guitarra, el bombo y el tambor
y ya solo queda que me entregue al 092.
Pero a mi esa gente que no me lleve,
prefiero la poli nacional,
que tiene los coches más bonitos
y a mi me guista vacilar.
Caleta, Caleta.