El tablero


He escuchado muchas opiniones en contra y a favor de este pasodoble. Las que están en contra opinan que proliferan demasiadas letras de homenajes. Yo lo respeto, por supuesto que si, pero no comparto esa opinión porque soy de los que creen que a la gente hay que rendirle los homenajes en vida, ahora que están, y nunca son muchos los homenajes a los que han dado tanto como puede ser el Noly. En todo un repertorio se puede tratar más de un tema y está claro que no hay que olvidar la parte reivindicativa, la crítica, el piropo, el humor, …. todo tiene cabida.

Os dejamos con el pasodoble que interpretaron en el único pase que tuvieron ya que incomprensiblemente, para mi, no entraron en la siguiente fase del concurso. La comparsa «El tablero» recordemos que llegaba desde el Campo de Gibraltar y tenía la autoría de José María Durán Monroy y José Antonio Valdivia.

De chiquito como Cai,
corazón chirigotero
y respira carnavales
tan alegre por las calles
desde febrero a febrero.
Cuando canturreo sus coplas
al compás de los nudillos
tanto es lo que me emociona
que le pongo punto y coma
a la caja y los platillos.
Mamó aquellos compases
de Fletilla o Torres,
Poce y Chimenea
y los ensayos de los lavaeros
que retumbaban por las azoteas.
Como estremece y retuerce
su rancio compás,
castizo de Cai,
que te voy a contar,
compás de pellizco,
segunda de gloria,
que funde en las fraguas del taratachán,
copleros de Capuchino,
la Palma, la Rosa,
esquina con el Corralón,
ese es Manuel Sánchez Alba,
el Noly de Cai,
por gracia y ventura de Dios.
Su copla tiene sabor
a sal de marismas y rayos de sol,
al atardecer caletero, mareas vacias,
barquillas en las piedras acostá.
Un pasodoble que no tiene igual
y a todo el teatro lo hace temblar
señores silencio, que ya están sonando los pitos,
que el bombo y caja
nos dicen que hay
una guitarra marcando las notas
la del pasodoble del Noly de Cai